El hombre que nos enseñó el poder de un pequeño paso

Cuentan sus compañeros de la NASA, que Neil Armstrong era con diferencia el astronauta más reservado de carácter de todo aquel grupo de elegidos para ir a la luna, y también el que más sangre fría demostraba.

Piloto de vocación e ingeniero aeronáutico de carrera, cuentan los que le conocieron que siempre pareció que Armstrong tuvo a la Muerte rondando, más la suerte siempre estuvo de su parte.

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